La Liga ya está teñida de blugrana de arriba a abajo. Si el Madrid mete cinco goles, el Barça no va a ser menos. El trofeo de Messi, Iniesta, Xavi… Pero, por encima de todo, es la Liga de los delgados del equipo: Abidal y Tito Vilanova.
Tanto el central como el técnico siguen recuperándose de los duros tragos que han tenido que sufrir por culpa del maldito cáncer. El francés perdió su corpulencia hace un año y medio aproximadamente; el técnico siempre ha destacado por su figura alargada y esbelta, pero las facciones de su rostro aseguran que faltan kilos debajo del abrigo.
Cesc marcó su primer hat-trick y Alexis se reencontró al fin con el gol gracias a un doblete. Los suplentes preferidos últimamente por la afición ofrecieron todo un espectáculo de asistencias y goles en el Camp Nou.
Sin embargo, el sábado 6 de abril será recordado, más que por el 5-0 final ante el Mallorca, por volver a ver a Tito en el banquillo del Camp Nou y por el regreso de Abi a los terrenos de juego: saltó al césped en el minuto 22 de la segunda parte, 402 días después de superar un cáncer y un transplante de hígado que consiguió a la velocidad de la luz gracias a su primo.
“Merci mon cousin”, rezaba su camiseta. “Estoy muy contento después de un año sin jugar, esperaba este día con muchas ganas; el club me ha ayudado mucho a luchar. Después del transplante mi primo ha vivido momentos díficiles; ha sido más difícil para él porque nunca había pisado un hospital y la primera vez que lo hace ¡es para que le abran la barriga!”, bromeó. “Es un tío único”, declaró tras el partido.
Abidal, tú sí que eres único, como tu caso en el mundo del fútbol. Todo un ejemplo a seguir.
P.D.: apuesto a que Casillas y Ramos no se van del Real Madrid sino que, el que lo hará, será Mourinho.
P.D. 2: un saludo a los madridistas y amantes de la selección que, gracias a su ceguera, no habían descubierto el gran portero que es Víctor Valdés hasta verlo vestido de rojo.
Ahí lo dejo.





