Aproximadamente en enero de 2005, cuando ‘estudiaba’ Ciencias Políticas, me encontraba en una clase de Economía Política capitaneada por el gran catedrático en Economía Aplicada Josep Oliver. En esa aula, a primera hora de la mañana (eso para mi es un decir, siempre llegaba tarde), cuatro gatos escuchábamos atónitos a ese hombre (Efrem, qué recuerdos).
Después de repetir tres veces la asignatura por culpa de lo malos que eran el resto de profesores ¿eh, Isabel Busom?, Oliver nos sorprendió un buen día alertándonos de esta manera: “Jóvenes, ustedes se jubilarán a los 70 años”.
Así, en frío, no tiene ningún sentido. Pero el maestro Oliver contextualizó la afirmación de tal manera que me lo creí por completo; por primera vez lo ví como si fuera un gurú de la economía española. Sus argumentos eran sensatos, tan lógicos y claros que nadie lo podía contradecir.
Cinco años después, en un contexto económico claramente diferenciado gracias a la crisis, el déficit público (la deuda del Estado, un 11′4% del PIB español (todo aquéllo que atraviesa la economía española)), la histórica tasa de desempleo (4.326.500 de parados), la subida de los precios de consumo (el IPC, que sitúa la inflación de enero alrededor del 1′1%), la recesión en la que está sumida España y las escalofriantes previsiones tanto del Fondo Monetario Internacional (FMI) como del propio Gobierno… Este último anuncia que se retrasa la edad de jubilación de los 65 años a los 67.
A la gente le ha pillado por sorpresa. 86.722 personas ya son fans del nuevo grupo de Facebook llamado “Va a trabajar tu puta madre hasta los 67 años”. Pero hay que ver más allá de nuestras narices.
1. La tasa de natalidad ronda la media de 1′4 hijos por mujer cuando debería ser del 2′1 para que la población se renovara al mismo nivel. El Instituto Nacional de Estadística (INE) prevé que en el 2048 el número medio de hijos por mujer ascienda hasta el 1′7. Pero este aumento no compensará puesto que el número de mujeres en edad fértil será menor del actual. A no ser que el Barça siga haciendo milagros (en Catalunya, la natalidad ha crecido un 5%, nueve meses después del golazo de Iniesta y del 2-6 en el Bernabéu)…
2. En el año 2050, el 31′9% de la población tendrá más de 64 años. La población activa (número de personas en edad de trabajar) disminuirá de forma considerable con lo que por cada 10 personas activas habrá 9 dependientes de las mismas, ya sean menores de 15 años o mayores de 64.
3. La esperanza de vida cada vez es más elevada. Los hombres viven una media de 84′3 años mientras que las mujeres rozan los 90 años.
4. Tal y como está el panorama económico en nuestro país, cada vez llegarán menos inmigrantes con lo que se prevé que el número de personas llegadas a nuestro país descienda de manera considerable hasta que tan sólo 400.000 personas entrarán para quedarse cada año en España a partir del 2019.
Dibujando mentalmente la pirámide de población española dentro de 40 años, sin una base de población joven y activa con empleo capaz de mantener el sistema de pensiones de tantos millones de ancianos como habrá que viven hasta los 85 años de media tranquilamente… ¿Cómo se va a poder soportar la economía de nuestro país si nos jubilamos a los 65 años y luego vivimos 20 años cobrando una pensión mensual? ¡Es imposible!
Claro que hay empleos y empleos. Un químico o un abogado pueden jubilarse perfectamente a los 67 años o a los 70. Pero un obrero o un taxista no. Quizás el retraso en la edad de jubilación debería regirse bajo un sistema de clasificación de empleos según el sector en el que se desarrolle la actividad laboral.
El pasado jueves 21 de enero le comenté al profesor de Periodismo Económico Sebastián Tobarra: “Sé que me jubilaré a los 70 años”. Mi verdad, bueno, la del profesor Oliver, ya está más cerca. No es que me alegre, es que no me ha cogido por sorpresa. Haceos a la idea o emigrad y todo será más fácil. Ahí lo dejo.











Me alegra ver publicado un análisis de la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, sobre la Ley de Financiación Autonómica. Me alegra porque en este periódico cualquiera puede decir su opinión. Pero lo que no se puede es hacer partidismo. Dice que “las sociedades democráticas más sólidas son las que elaboran sus leyes desde el consenso”. Sin embargo, rechaza que el actual Gobierno se haya basado en esta premisa.
Lo que se construyó en un día aguantó 28 años en pie. Está claro que las cosas se hacían mejor antes, con mano de obra cualificada y mejores materiales… Bromas a parte, el 9 de noviembre de 2009 se convirtió en el vigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín / muro de protección antifascista (ja!) / muro de la vergüenza.