Un día y medio después de que se proclamara a Andreu Subies nuevo presidente de la Federació Catalana de Futbol, y con el amargor de la derrota todavía presente, he decidido hacer balance de la que ha sido una de las semanas más agitadas y locas de toda mi vida.
Todo se remonta al jueves 17 de marzo. Una llamada, una pequeña entrevista en el despacho y a trabajar. Sorprende la velocidad de los acontecimiemtos, más cuando no conoces a nadie, no sabes ni siquiera las categorías que existen en la selecció y ni siquiera le has visto la cara al candidato en los últimos años.
En un primer momento hacía mi trabajo de forma neutra. Pero poco a poco fui conociendo a los miembros de la candidatura, al propio jefe, me empapé del programa acto a acto y descubrí que todos eran encantadores, con mucha ilusión, propuestas concretas y mucho trabajo realizado para lograr la victoria. Con razón nos entró el bajón al enterarnos de que habíamos perdido por 71 votos. A todos menos al jefe máximo. Con su buen humor, su experiencia y su edad parecía haberse quitado un buen peso de encima.
1.200 km. recorridos en una semana a nuestras espaldas, visitas a pueblos que no sabía ni que existían, madrugones inadmisibles y llegadas a casa a horas intempestivas cada día. Todo acompañado de ir cargada como una mula, contactar con los medios de comunicación, organizar entrevistas, trabajar en grupo con el resto de compañeros, acudir a los actos, tratar con la prensa, preparar las convocatorias, realizar notas de prensa y fotografías, mandarlo todo por mails, actualizar el Twitter y colgar las notas en la web. Además de atender o realizar unas 30 llamadas diarias como mínimo y lo mismo con el correo electrónico. Nada para lo que no estuviera capacitada.
Está claro que la espina clavada de un resultado tan ajustado seguirá supurando durante algún tiempo y que permanecerá hundida para siempre pero de toda experiencia se aprenden tantas cosas que cuantas más se vivan, mejor todavía.
A nivel periodístico he conocido a muchísima gente. Gente muy válida, gente amable, gente que te ayuda, gente que te ignora, grandes profesionales, comprados y vendidos. Algunos barren para casa y apoyan con sus textos al candidato que conocen desde hace más años, ya sea para bien o para mal, sin importarle en realidad cuál sería realmente la mejor opción para la Federació y los clubes. Sin duda todo el equipo ha realizado un gran trabajo y, periodísticamente hablando, hemos ganado por goleada.
Como no, he aprendido algunos trucos y entresijos políticos, he conocido al doctor Ramon Cugat y a su hija, al presidente del RCD Espanyol, Daniel Sánchez-Llibre, campechano y encantador, al Padrino Gutiérrez, lleno de energía y asolutamente divertido, a muchísimas otras personas que podríamos calificar de ‘alto standing’, más al lado de mi condición de ‘precaria’, y que su forma de ser o de tratarte para nada está condicionada por su dinero, y seguro que se me han abierto muchas puertas por las que, en un futuro, es probable que entre o salga.
Con todo el estrés que me ha generado una campaña de estas características, no me imagino cómo deben ser unas elecciones más grandes tipo Barça o Ajuntament. Por desgracia, el teléfono ha dejado de sonar y los mails han dejado de llegar.
Ahí lo dejo.
Después de la tormenta siempre llega la calma, pero la cantidad de puertas que deja abiertas es, hoy por hoy, inimaginable.
Gran texto y gran trabajo en la campaña!
Comentario por Nuria — 28 marzo 2011 @ 14:56 |
Eres una gran profesional y lo más importante es que te vas curtiendo para cuando llegue tu gran oportunidad.
Ahora a por el carnet !!!
Comentario por Delfina González — 30 marzo 2011 @ 19:37 |